Que son las Alergias

21Los síntomas de la alergia son el resultado de una reacción en cadena que comienza en el sistema inmunitario

La alergia es una respuesta exagerada del cuerpo cuando entra en contacto con determinadas sustancias provenientes del exterior.

Se originan por un mal funcionamiento de nuestro sistema de defensas (sistema inmunitario), que reconocen como potencialmente dañinas sustancias que no lo son.

Las sustancias capaces de provocar una reacción alérgica se conocen como alérgenos. El contacto del cuerpo con el alérgeno produce una respuesta de defensa que da lugar a los síntomas característicos de las enfermedades alérgicas.

El sistema de defensas produce en exceso un tipo especial de anticuerpos, denominados Inmunoglobulina E (abreviado como “IgE”). Todos los humanos producimos IgE en condiciones normales, pero el alérgico la produce en mayor cantidad y la dirige contra elementos (los alérgenos) contra los cuales no deberíamos responder.

Existen unos factores predisponentes genéticos y unos factores ambientales desencadenantes. Los antecedentes familiares son muy importantes. Se ha calculado que si uno de los progenitores es alérgico, la probabilidad de que el niño padezca alergia es aproximadamente del 50%. Si los dos progenitores son alérgicos, la probabilidad se acerca al 70%.

Es importante destacar que no se nace alérgico, se tiene una predisposición genética y en función de los factores ambientales la persona se hace alérgica a determinadas sustancias con capacidad de producir una respuesta inmunológica de hipersensibilidad y posteriormente alergia. Estas sustancias se denominan alérgenos.

Existen muchos tipos de alérgenos:

Inhalados o aeroalérgenos (pólenes, ácaros, epitelios de animales…).

Alimentarios (proteínas de leche de vaca, huevo, frutas, frutos secos…).

Fármacos (antibióticos, antiinflamatorios, anesté­sicos…).

De contacto (níquel, cromo, perfumes…).

Ocupacionales o laborales (látex, harina de trigo…).

Veneno de insectos (abeja, avispa…).

Todas estas sustancias pueden sensibilizar a la persona predispuesta, de modo que su sistema inmunitario produzca una serie de anticuerpos, habitualmente del tipo inmunoglobulina E (IgE) contra estos alérgenos. Estos anticuerpos tipo IgE se fijan a la superficie de unas células llamadas mastocitos (localizadas en la piel y mucosas) y basófilos (circulantes en el torrente sanguíneo). Cuando el paciente vuelve a tener contacto con el alérgeno se produce una interacción con la IgE fijada a dichas células y se efectúa un cambio conformacional en la superficie de estas células, que liberan una serie de mediadores proinflamatorios, responsables de los diferentes síntomas y signos de las enfermedades alérgicas.